¿Mi mascota necesita psicofármacos?

“Psicofármacos: ¿Puede mi mascota tomar medicamentos para modificar la conducta?” 

Los psicofármacos, también conocidos como psicotrópicos, son un grupo de drogas que pueden afectar la conducta, el estado emocional, y percepción. La prescripción de éstos es bien conocida en trastornos y afecciones mentales en seres humanos, pero, ¿se pueden utilizar estos medicamentos en perros y gatos?

En psiquiatría humana, las drogas conocidas bajo los nombres comerciales de Xanax, Prozac, Zoloft, etc., son de uso común para manejar trastornos emocionales/mentales en las personas desde hace más de 50 años. Sin embargo, no es hasta inicio de los años 90 en donde el uso de este tipo de drogas se hizo cada vez más común en medicina veterinaria, por aquellos especializados en comportamiento animal.

Actualmente, psicofármacos como Fluoxetina, Alprazolam, Clomipramina, y muchos otros, siguen siendo utilizados de forma cotidiana y generalizada para tratar problemas de comportamiento en perros y gatos. El poder terapéutico de estos fármacos radica en su acción sobre los neurotransmisores (sustancias químicas del sistema nervioso central) implicados en los problemas de comportamiento. Sin embargo, es prioritario resaltar algunos puntos importantes al respecto de su uso en mascotas:

  • La administración de este tipo de drogas en mascotas debe ser exclusivamente indicada por un profesional veterinario: Recordemos que, al tratarse de un medicamento, éste puede tener efectos secundarios, efectos adversos y contraindicaciones, por lo que lo más adecuado será que un profesional de la salud animal, capacitado debidamente en el área de comportamiento, te indique cuál es fármaco más adecuado de acuerdo al caso y te informe sobre sus efectos.
  • El uso de psicofármacos en perros y gatos se considera siempre, salvo en contadas ocasiones, un apoyo a las técnicas de modificación de conducta. Es poco probable que, solamente tomando este tipo de medicamentos, el problema o trastorno conductual de tu mascota se resuelva. Es decir, los psicofármacos no son mágicos, y se deben acompañar siempre de terapias de modificación conductual y/o de modificación ambiental, para lograr tener éxito en el tratamiento, el cual estará a cargo del etólogo clínico, profesional veterinario especializado en temas de comportamiento. 
  • No todos funcionan igual: Existen diferentes tipos de psicofármacos, de acuerdo a la función que ejercen en el organismo, y de acuerdo al tiempo en que demoran hacer efecto en éste. La prescripción se hará en base al problema subyacente que el etólogo clínico determine en consulta, indicando así el tipo de fármaco que ayudará mejor al problema (puede ser un antidepresivo, un ansiolítico, un estimulante simpaticomimético, etc.). Además, sabrá indicarte por cuánto tiempo tomará tal medicación, ya que hay psicofármacos de acción inmediata, y de acción a mediano-largo plazo. Estos últimos demoran en hacer efecto incluso entre 2 a 6 semanas después de haber iniciado la medicación.
  • Nunca mediques por tu cuenta a tu mascota y menos aún con psicofármacos, así lo hayas leído en un libro o en internet, o un amigo o familiar lo haya utilizado con su mascota, ya que las consecuencias pueden ser lamentables. Solamente un profesional de medicina veterinaria capacitado en el tema podrá indicarte sobre los riesgos y beneficios que existen sobre el uso de éstos.

Referencias: 

  • Horwitz, D., Mills, D. 2012. Manual de comportamiento en pequeños animales. Ed, Grafos S.A. España.
  • Amat, M., Camps, T., Le Brech, S. 2016. Manual práctico de etología clínica en el perro. Ed, Multimédica Ediciones Veterinarias. Barcelona, España.
  • Hernández, P. 2016. 2016. Manual de etología Canina. Ed, Servet. Zaragoza, España.

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email


Ediciones digitales