Al gato no le gusta ir al veterinario

Si llevar al perro al veterinario es a veces una tarea difícil, un gato no es la excepción.


Muchos dueños de gato, suelen quejarse de que su minino detesta ir al veterinario.

Por Javiera Paz Pernas

RENAGAP – TICA PERU

Elegir el veterinario que atenderá a nuestro gato es muy importante porque es el profesional al que le estamos confiando la salud de nuestro pequeño amigo.

Desde nuestra experiencia, lo más importante es que sea especialista en gatos porque gatos y perros son organismos totalmente diferentes.

Por lo tanto, si notas que el veterinario trata a tu gato como si fuera un perro pequeño, lo mejor será salir corriendo porque la especialidad en gatos no solo tiene relación con la parte médica. Sino que  además se trata de un entrenamiento en el manejo de un paciente gato, que por lo general tienen fama de ser pacientes difíciles.

Un veterinario especialista en gatos

  • Sabe cómo tratar a un gato que llega asustado o agresivo a la consulta.
  • Sabe que lo primero es hacer un chequeo general, que incluye tomar la temperatura corporal, palpar órganos internos, revisar dientes y oídos, aunque el gato se vea sano y solo vaya por su dosis anual de vacuna.
  • Sabe que si el gato va por otro problema, lo primero que debe realizar es el examen completo, dejando para el final el motivo de la consulta. Por ejemplo, si el gato tiene una patita herida, primero deberá examinarlo y dejar para el final la patita porque tocarla para examinar va a causarle dolor.
  • Sabe que debe tener convenio con lugares donde presten servicios de ecografía, rayos X o laboratorio, en caso no los tenga, y que estos den prioridad de atención a los pacientes derivados.

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Recomendaciones:
  1. Los gatos jóvenes deben ir al menos una vez al año a chequeo y actualizar sus vacunas.
  2. Los gatos mayores de seis años deben ir dos veces al año y, además de sus vacunas, solicitar un examen que incluya perfil bioquímico y otro de orina para ver que los órganos están funcionando correctamente.
  3. No necesitas ser un experto para darte cuenta de que a tu gato le duele algo o si tiene un bulto. Acarícialo con frecuencia y llévalo de inmediato al veterinario si notas que algo no anda bien.
  4. Si el veterinario que atiende al gato no lo hace en una clínica exclusiva para gatos, que aún hay pocas en Lima, lo mejor será sacar cita muy temprano y ser puntual para que no se estrese en la sala de espera junto a perros que no conoce.
  5. Acostumbra desde pequeño al gato a pasear en auto y usar la jaulita como cama en casa, así cuando necesites llevarlo al veterinario no será un drama meterlo dentro.

Si llevas a tu gato al médico veterinario  cuando ya presente problemas de salud evidentes, lo único que conseguirás es que su recuperación sea más larga y costosa y con posibles secuelas. Recuerda que la mejor medicina es la preventiva.

¿Y se adoptamos un gato?

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