No juegue con la salud de su mascota

Automedicación

Por M.V. Randolph R. Baca Jara 
CMVP 8155 
Laboratorios Biomont
 

La automedicación es un mal para el que la medicina humana aún no ha encontrado cura. Y la medicina veterinaria, tampoco. 

Lógicamente, las mascotas no pueden tomar medicamentos por iniciativa propia, pero sí lo hacen bajo el “criterio médico” de sus dueños.

El automedicación, es unos de los problemas comunes que sufren las mascotas por parte de sus dueños quienes les recetan antiinflamatorios o antibióticos, y esta acción puede provocarles diarrea, vómito, y a veces en casos extremos, la muerte.

Conozcamos algunas de las consecuencias. 
Por lo general, cuando la mascota padece un malestar, el dueño piensa en la posibilidad de recurrir a sus propias medicinas para tratar de aliviarla y ahorrarse la visita al veterinario. El razonamiento con el cual recurren a esta mala práctica es: “si a mí me hace bien un medicamento, lo mismo hará por mi mascota”.

Prevenir para no lamentar 
No le dé medicamento a su mascota sin antes consultar con un médico veterinario. 
Nunca deje los medicamentos al alcance de su mascota. Sea cuidadoso, sobre todo si hay cachorros en casa, porque se los pueden comer accidentalmente.   
Si su mascota consume algún medicamento, llévela inmediatamente con el médico veterinario más cercano.  
Tenemos que tener presente que existen medicamentos que aunque son inofensivos para nosotros podrían ocasionar serios problemas de salud e incluso la muerte de nuestro fiel amigo.

Algunos ejemplos: 

  • Ibuprofeno: Antiinflamatorio que puede causar serias úlceras estomacales y problemas en el hígado.
  • Tramadol: Analgésico utilizado para aliviar el dolor. Altas dosis pueden causar sedación, agitación, mareos, desorientación, vómitos y posibles convulsiones. 
  • Paracetamol (acetaminofén): Utilizado para controlar el dolor, es especialmente tóxico en los gatos, pues en pocas cantidades daña los glóbulos rojos de la sangre. En los perros puede ocasionar insuficiencia del hígado a corto plazo, así como llegar a dañar los glóbulos rojos si se administra por mucho tiempo.
  • Aspirina (ácido acetilsalicílico): Puede causar supresión de médula ósea, propiciar sangrados, problemas en el hígado y úlceras gástricas. Es más tóxica en gatos. 

  
Existen muchos otros productos farmacológicos que pueden afectar la salud de nuestras mascotas como: antiinflamatorios, antidepresivos, ansiolíticos, pastillas anticonceptivas, antibióticos, etc. 

Por lo tanto, consulte siempre con el médico veterinario antes de automedicar a su mascota.

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