Más mascotas con miedo y ansiedad (parte 1)

Cambio Climático

Calor sofocante, frío intenso, humedad de casi un cien por ciento, que si soleado o nublado, así son la mayoría de los días por aquí en Lima, mientras que, en los meses de diciembre, enero y febrero, en la sierra se viven intensas heladas con termómetros bajando a cero, lluvias y huaicos, y en la selva, las lluvias dan paso a riadas o deslizamientos de tierra; todos fenómenos que se repiten cada vez más y más intensos año tras año.

Los efectos adversos del clima en las mascotas fue el tema principal de la mesa redonda en la que participaron 18 expertos internacionales con motivo del inicio del proyecto “Protect our future too“, promovido por MSD Animal Health para concientizar a los médicos veterinarios y a la gente en general sobre la importancia del bienestar animal.

Los efectos del clima en tu mascota
Mascotas con miedo y ansiedad

Antes de empezar, compartimos unas sencillas y clarificadoras definiciones sobre lo qué es la ansiedad y el miedo. La primera es como un sentimiento de inquietud, nerviosismo, preocupación, temor o pánico por lo que está a punto de ocurrir o pudiera ocurrir. Preocupación por el examen que voy a dar, temor por lo que pueda decir el jefe sobre mi trabajo, todas situaciones que aún no ocurren y generan eso: ansiedad.

El segundo, el miedo, es la emoción que sentimos en presencia de una amenaza. Por ejemplo, miedo al ver como repentinamente aparece un carro corriendo a toda velocidad, miedo ante el ladrón por el daño que pueda hacernos.

Volviendo al tema, si tu perro se esconde en un rincón o tiembla cuando escucha un trueno, podríamos decir que el miedo que siente es normal. El miedo patológico, en cambio, lo viviría con una intensidad tan desproporcionada que va a ser incapaz de sobreponerse a esa reacción. Y lamentablemente, estos episodios van a aumentar en cantidad e intensidad, explica Clara Palestrini, veterinaria especializada en Medicina del Comportamiento y Bienestar Animal del Departamento de Veterinaria de los Estudios de Milán. 

 

Cómo tranquilizar a tu mascota

Ante un trueno o un ruido fuertísimo, lo primero que debes hacer es lograr que tu mascota entienda que estás allí, solo que sin ser demasiado protector porque si no podrías estar reforzando positivamente ese comportamiento. Entonces, coloca simplemente una mano sobre su cuerpo como para que sepa: “aquí estoy, no te preocupes”.

Por el contrario, si no puedes manejar su reacción, infórmate y prueba la terapia conductual que se basa en acostumbrar al perro a los ruidos de las tormentas o cualquier otro ruido que lo asuste. En definitiva, si estás seguro de que el miedo de tu perro lo provoca un sonido en particular, puedes intentarlo, de lo contrario no pierdas tu tiempo.

En el caso de fobias reales, como cuando el perro se arroja por la ventana o rasca sin parar las puertas para salir hasta hacerse daño. En esos casos extremos, podrías administrarle un calmante antes de que estalle la tormenta, pero solo bajo la supervisión del médico veterinario.

Si notas que tu mascota realmente se siente mal, no la subestimes porque existe un riesgo real de que la situación se agrave hasta volverse inmanejable.

Unas palmaditas sobre el lomo pueden ayudar a tu mascota a calmar su miedo. Es como decirle: -Aquí estoy, no te preocupes-. Pero, si su miedo es extremo al punto de lastimarse a sí misma, recurre al consejo de un especialista en conducta animal.

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