¿Eres alérgico a perros o gatos? ¡No te preocupes, hay formas de convivir con tus mascotas!

¿Qué hago si descubro que soy alérgico a perros y gatos? Tener un perro o un gato es una alegría inmensa, pero para algunas personas puede traer problemas de alergia. La buena noticia es que existen precauciones que puedes tomar para evitar estos problemas y seguir disfrutando de la compañía de tus adorables amigos peludos.

Las mascotas peludas, como perros y gatos por ejemplo, pueden desencadenar reacciones alérgicas en personas que son propensas a estas alergias. Sin embargo, es importante entender que el pelo en sí no es la causa de la alergia, sino que actúa como un vehículo para transportar alérgenos que se encuentran en la piel, la saliva y otros residuos que las mascotas dejan a su paso.

Curar estas alergias puede ser complicado, pero hay medidas que puedes tomar para convivir felizmente con tus amigos de cuatro patas, incluso si sufres de alergias. Sorprendentemente, esta alergia puede desarrollarse incluso después de años de convivencia con un gato, un perro o cualquier otra mascota peluda, como conejos, hámsters, ratones o ardillas.

¿Cuáles son las posibles causas de estas alergias?

Se estima que hasta el 10-20% de la población mundial puede ser alérgica a los animales con pelo o plumas. Los síntomas no son provocados por el pelo en sí, sino por el contacto con las proteínas presentes en las células muertas de la piel, la saliva y la orina de los animales.

Cuando estas proteínas entran en contacto con las membranas mucosas y las vías respiratorias (ojos, nariz y boca), el sistema inmunológico se activa, desencadenando una respuesta alérgica. Esto conduce a la liberación de anticuerpos en la sangre, provocando inflamación y los síntomas alérgicos típicos.

En los gatos, los alérgenos se encuentran en la saliva, las lágrimas y las glándulas anales. Debido a que los gatos se acicalan constantemente, distribuyen estas sustancias alergénicas por todo su cuerpo. Además, los alérgenos felinos pueden permanecer en el aire durante mucho tiempo y se adhieren con fuerza a la ropa, incluso más que el pelo en los perros.

Por otro lado, los alérgenos del perro se encuentran en la saliva, la orina y la piel. Aunque no permanecen en el aire tanto tiempo como los alérgenos felinos, pueden depositarse en polvo, suelos y muebles tapizados.

No subestimar los síntomas de estas alergias

Los síntomas son similares a los de la rinitis alérgica e incluyen hinchazón, enrojecimiento y picazón en los ojos y la nariz, lagrimeo, picazón en la garganta, congestión nasal, estornudos, tos, dificultad para respirar, urticaria, erupciones cutáneas y protuberancias enrojecidas.

En casos más graves, la alergia a perros y gatos puede provocar trastornos del sueño, fatiga extrema, irritabilidad o incluso un ataque de asma en personas que nunca antes habían experimentado esta afección.

Estos síntomas pueden desencadenarse por el contacto directo con las mascotas, como acariciarlas, o incluso cuando se rascan o lamen. La alergia también puede manifestarse cuando te expones a los alérgenos presentes en el entorno y el aire.

Es importante destacar que, por lo general, la alergia no se manifiesta en el primer contacto con el alérgeno, sino en exposiciones posteriores, que pueden ser la segunda, la centésima o incluso la milésima. Esto significa que los síntomas pueden aparecer después de años de convivencia pacífica con una o más mascotas.

Si crees que puedes tener una alergia a las mascotas, es importante buscar ayuda médica. La picazón en la piel o la nariz que gotea no necesariamente indican una alergia a los animales, pueden confundirse con otro tipo de otras alergias. Por esto es importante una visita a tu médico, para obtener un diagnóstico preciso.

Prevenir o evitar para convivir con tu mascota

Para convivir más armoniosamente con perros y gatos, aquí tienes algunos consejos. En primer lugar, evita que tus mascotas entren en tu dormitorio y no los dejes subir al sofá o al automóvil. También es recomendable cubrir los colchones y almohadas con fundas especiales a prueba de alérgenos.

Para reducir los síntomas, es importante eliminar alfombras y moquetas y usar una aspiradora con filtro HEPA con regularidad. Este tipo de filtro también se recomienda para los purificadores de aire portátiles, especialmente en el dormitorio.

Lavarse las manos después de acariciar o jugar con tus mascotas es fundamental. Además, cambia de ropa para eliminar los alérgenos y, por último, asegúrate de bañar regularmente a tus mascotas.

Siguiendo estos consejos, podrás mejorar tu convivencia con perros y gatos en casa. Si no experimentas una mejora significativa en tu alergia, considera consultar a un especialista para encontrar la mejor solución para ti.

No dejes que las alergias te alejen de tus seres queridos de cuatro patas. ¡Puedes encontrar una forma de vivir en armonía con ellos!

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