Conoce los beneficios de la terapia con animales o Pet Therapy

La terapia con animales como perros, gatos, caballos y hasta delfines que también se conoce como Pet Therapy tiene múltiples beneficios tanto para el bienestar físico como psíquico de muchos pacientes.

Las intervenciones asistidas con animales son prácticamente para todos los pacientes en función de sus dolencias y necesidades. Por regla general, la terapia con mascotas se utiliza con niños, ancianos, personas discapacitadas o personas con problemas psiquiátricos.

Dependiendo de la edad de cada paciente se pueden notar sus beneficios. Por ejemplo, la investigación demuestra que la interacción entre un niño y un animal estimula los procesos cognitivos y el desarrollo de habilidades conductuales. No hay que olvidar, entonces, el factor psicológico, donde gracias a las sesiones de terapia con animales, los pequeños pacientes descubren o redescubren la belleza de jugar y sonreír.

Principales beneficios de la terapia con animales

• Mejora de la relación entre paciente y terapeuta

En el caso de usuarios con trastornos psiquiátricos, la terapia con mascotas ayuda a bajar el nivel de aprensión del paciente hacia su terapeuta. De hecho, uno de los objetivos de estas intervenciones asistidas es cambiar el estilo relacional. Las personas que padecen autismo o que tienen otras enfermedades relacionadas modifican su comportamiento ante la presencia de la mascota. Los expertos explicaron que esta mejoría se debe a que el paciente se siente casi obligado a cuidar al perro, gato o cualquier otro animal que tenga a su lado. Así, hay un aumento en el sentido de responsabilidad y una mejor disposición hacia el terapeuta.

En este sentido, la terapia con mascotas se puede utilizar durante las visitas entre médicos y pacientes con cáncer. Diversos estudios demuestran cómo la relación que se establece entre el paciente y el animal favorece la comunicación con los profesionales y por tanto la implicación en la terapia de tratamiento.

• Control corporal

Hemos dicho cómo la terapia con mascotas no solo actúa a nivel de salud mental, sino también a favor del bienestar físico. Sesiones de este tipo son ideales para niños o pacientes con discapacidades y dificultades motrices, que pueden afectar al movimiento de las extremidades, el equilibrio y la coordinación. Por ejemplo, las actividades de mando o agilidad con perros son muy útiles para mejorar las habilidades de orientación espacio-temporal: al observar cómo se mueve el animal en el espacio abierto, el paciente aprende a realizar los movimientos correctamente y todos los ejercicios relacionados con el control y la dirección del perro.

Los perros, sin embargo, no son los únicos que se benefician de esto. Ya hemos mencionado la hipoterapia que puede ser desde el suelo y “en la silla de montar”, donde los niños y discapacitados toman conciencia de su cuerpo siguiendo los movimientos del caballo o está la delfino-terapia con juegos en la piscina con delfines.

• Bajar el nivel de ansiedad y tensión

La presencia de una mascota no solo mejora el comportamiento de determinados pacientes, sino que contribuye a la disminución de la ansiedad y la tensión en las personas que se benefician de ella. Todo está científicamente comprobado. De hecho, se ha visto como los niños que se enfrentan a la primera muestra de sangre con un animal al lado muestran latidos cardíacos regulares, presión arterial estable y una mayor oxigenación de la sangre. Estos factores revelan cómo los pacientes experimentaron ansiedad y estrés, pero se relajaron durante el procedimiento médico normal.

Por ello, se utilizan animales en las denominadas actividades asistidas con animales (AAA) para intentar reducir los estados de ánimo negativos que surgen naturalmente de la hospitalización y prevenir la aparición de depresión e inquietud.

Autoconfianza

Finalmente, la relación entre el paciente y el animal juega un papel fundamental en términos de autoestima. Está demostrando cómo esta interacción puede convertirse en un medio para que algunos pacientes revivan y enfrenten eventos traumáticos y estimulen reflexiones sobre conceptos importantes como la confianza y el respeto por uno mismo y por los demás. En este sentido, los resultados son positivos, especialmente con los adolescentes. Además, las Intervenciones Asistidas con Animales (IAA) siempre traen avances, quizás no inmediatos, pero sí visibles en el tiempo. Los pacientes son los primeros en reconocer mejoras en sus capacidades y todo esto repercute directamente en su autoestima.

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