Mi perro se queda en mi cama

El perro y humano compartimos el sueño hace mucho tiempo. Pero, en nuestros tiempos modernos, donde nuestro fiel amigo está más cerca que nunca de nosotros, ¿será malo que suba/duerma en nuestra cama?

Entre el perro y humano, todo tiene sus ventajas y desventajas.

En el caso de la permisividad para que nuestro peludo suba/duerma en la cama, sucede lo mismo.

Si dejas a tu perrito subir algunas veces a la cama, él entenderá que puede hacerlo, haciendo que probablemente se suba incluso sin que tú lo invites (para él, es una zona de descanso, no solamente “tu cama”).

Veamos su perspectiva, ¿por qué le gusta tanto nuestra cama?

Bueno: es suave, cómoda, amplia (puede echarse en cualquier posición y aun así tiene espacio), y lo mejor de todo, ¡Estás tú!

¿Es malo que mi perro suba/duerma en mi cama?

Es importante entender que, si dejamos que se suba, él lo entenderá como algo que puede hacer, y sucederán conflictos, probablemente, cuando lo intentes bajar o regañar por subir cuando no le has “dado permiso” y lo veas en la cama.

Tu perrito puede gruñir o molestarse, porque lo estás echando de una zona de descanso a la cual, en algún momento, le diste acceso.

Recuerda que estas respuestas dependerán también de la personalidad/temperamento de cada perro, y de las experiencias previas con respecto a esta situación.

Los perros generan rutina rápidamente, y cualquier cambio súbito en ésta, puede conllevar a problemas de estrés o irritabilidad, lo cual se puede manifestar de varias formas: orinarse, ladrar/llorar/vocalizar, o destruir cosas.

Esto puede ser un signo de frustración/conflicto ante una situación específica (por ejemplo: le permitimos dormir con nosotros, pero un día de pronto, por diversas razones, ya no.)

Los problemas con respecto a subir/dormir en la cama, se generarán principalmente por mensajes ambiguos en la permisividad, y por cambios súbitos en esa rutina que se le permitió.

Sin embargo, si tu perro tiene ya un problema de comportamiento o alguna alteración en su estado emocional, es probable que esto pueda notarse más o te traiga más problemas cuando comparten la zona de descanso.

Una mascota educada en ciudad (2)

Por ejemplo, si tu peludo presenta conductas territoriales o protectivas (agresividad territorial, agresividad por protección de recursos).

Es común que estas conductas se manifiesten cuando estén en tu cama: tu perro gruñirá/puede que quiera morder cuando alguien se acerca a “su zona de descanso”, tratando de proteger ese espacio, incluso del mismo tutor.

En estos casos, sí se recomienda mucho que tu fiel amigo tenga su propia zona de descanso, de acuerdo a su tamaño y peso, para que se sienta tranquilo, descanse bien, y no tenga la necesidad de protegerla o sentirse amenazado/irritado.

Si tu perrito duerme contigo, puede seguir haciéndolo si deseas, recuerda que eso dependerá de la permisividad que le des, pero la condición es que esté todo claro entre él y tú.

Esta cama, es una zona de descanso más para tu perro, y la valora mucho (por las razones arriba mencionadas), así que, si lo dejas unas veces, él esperará que siga siendo así (rutina), conflictuándose si sucede lo contrario.

Por otro lado, debemos tomar en cuenta los aspectos sanitarios/higiénicos, y siempre preocuparnos de mantener al día sus desparasitaciones internas (parásitos gastrointestinales) y externas (pulgas y garrapatas), y evitar así enfermedades que se pueden trasmitir de perrito a persona.

¿Quieres cambiar su zona de descanso y ya no quieres que duerma en tu cama? No te preocupes, se puede lograr, pero se debe realizar de forma gradual y positiva, haciendo que tu perrito entienda el mensaje, y no se frustre o estrese por este cambio.

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