Entrenando a tu mascota

Para tu mascota 5 pasos para un entrenamiento efectivo.
El entrenamiento de la mascota, es un pilar fundamental en la educación de ella y actualmente existen muchas alternativas que nos pueden terminar confundiendo. En este artículo te enseñamos qué factores debemos considerar para que nuestro perro aprenda de manera positiva y feliz.

El entrenamiento canino es una de las herramientas utilizadas actualmente para mejorar la convivencia con nuestras mascotas.

Podemos enseñarles a esperar en un lugar mientras le colocamos el arnés o que vayan a su kennel para facilitar el transporte, entre otras muchas actividades que son entretenidas y útiles en la relación tutor-mascota.

Hoy existen diversas metodologías de entrenamiento y modificación conductual, y es nuestro deber elegir la más adecuada para nuestro perro.

Si deseamos implementar un entrenamiento efectivo, debemos considerar los siguientes pasos: 
  • Elegir un buen asesoramiento

La elección de la persona encargada del entrenamiento es determinante, porque será nuestra guía durante todo este proceso.

Busquemos un profesional que esté capacitado con las nuevas tendencias de entrenamiento animal, con formación científica y que utilice métodos basados en el respeto del bienestar emocional y físico de la mascota.

Las técnicas basadas en la dominancia, uso de castigo físico, collar de ahorque, etc., son aversivas para el bienestar de nuestra mascota, pueden generar miedo o ansiedad, y actualmente se consideran desactualizadas.

  • Ser consistentes y pacientes

El entrenador no realizará todo el trabajo por nosotros.

Si bien cumple la función de guía, seremos nosotros los encargados de aplicar todo lo aprendido en la rutina diaria. Debemos plantearnos una rutina de ejercicios que podamos cumplir de manera realista. Inicia con repeticiones cortas de 5 minutos y auméntalas gradualmente.

Por otro lado, los cambios de comportamiento toman su tiempo (días, semanas o meses) y si no ves mucha mejoría al inicio, sé paciente, date un respiro de unos días y luego retoma la rutina con más entusiasmo.

  • Conocer las virtudes y debilidades de tu perro

No todos los perros tienen las mismas habilidades.

Si deseamos que nuestro perro se entrene en Agility, pero él no es muy activo y se distrae rápidamente, muy probablemente no se sentirá motivado para realizar este tipo de ejercicios.

Sin embargo, si a él lo motiva olfatear todo, el entrenamiento de búsqueda (juguetes, comida, olores) puede ser una muy buena elección.

  • Controlar el ambiente

Al inicio debemos realizar los ejercicios aprendidos en un ambiente tranquilo, evitando distractores sociales (presencia de muchas personas o perros), sonoros (estar cerca de ventanas, balcones o la TV prendida) u olfativos (hora del almuerzo, preparación de la comida), para que nuestro perro pueda concentrarse fácilmente.

  • Conocer qué lo motiva

Debemos tomarnos un tiempo en identificar qué lo hace feliz (juguete, caricias, comida, paseos) y qué lo estresa (tiempo de entrenamiento, problema médico, calor o frío, tono de voz fuerte, ruidos).

Así tal vez comprendamos que nuestro perro aprende mejor si utilizamos una fruta como premio, entrenamos en la tarde-noche y en rutinas cortas de 3-5 minutos.

Los perros sí que son “trabajadores”

Finalmente, por más que muchos perros se vean igual, cada uno es mundo diferente y debemos adaptar nuestra rutina de entrenamiento a sus preferencias individuales, características físicas y emocionales, ritmo de aprendizaje y personalidad.

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email


Ediciones digitales