El pez rojo, en todo su esplendor

La cría del pez rojo o carpa dorada se remonta al siglo IV a.C. en China, donde se le consideraba un pez sagrado. En el siglo XII, el emperador se dedicaba personalmente a cuidar de sus peces rojos. Posteriormente, en el siglo XVI, los japoneses tomaron el relevo y comenzaron a seleccionar a aquellos ejemplares que han dado lugar a las múltiples variedades que encontramos hoy en día.

El pez preferido de los acuaristas novatos

El carassius auratus para los entendidos o pez rojo para casi todo el mundo es uno de los peces con mayor tradición acuarista por lo fácil que resulta mantenerlos y cuidarlos.

En la actualidad, el pez rojo se cría a escala industrial y puede verse en infinidad de acuarios por las siguientes razones:
• Es muy fácil de mantener y de criar.
• Resulta muy económico.
• Se lo encuentra en multitud de comercios.
• Los hay en una amplia gama de colores y variedades.
• Es el pez ideal para neófitos.

A la hora de comprar
Sigue estas recomendaciones a la hora de elegir tus peces rojos:
  1. Destina un espacio para instalar el acuario y hazte con los complementos necesarios: tanque, filtro, grava, etc.
  2. Dirígete a un comercio especializado. Evita a los ambulantes que no ofrecen ninguna garantía.
  3. Elige ejemplares ni muy gruesos ni demasiado delgados, de tamaño normal.
  4. Observa que naden de manera regular y que no se queden en el fondo o próximos a la superficie todo el tiempo.
  5. Descarta a los que tengan alguna lesión, tanto en su piel como en las aletas.

En cuanto a las características del tanque y otros detalles:

  1. Necesitarás un tanque en relación con el tamaño del pez, es decir que por cada centímetro del pez necesitarás unos cuatro litros de agua. Necesitarás grava de río como sustrato y un filtro de fondo para el agua.
  2. Un pH neutro, entre 7 y 7,5; la dureza del agua media, entre 8 y 18 dGH   y la temperatura en torno a los 18 a 23° C. Una variación de temperatura puede hacer que el pez pierda su color de manera irreversible.
  3. También te hará falta una fuente luminosa no muy intensa. Puedes utilizar lámparas fluorescentes estancas u optar por una iluminación natural. Pero no expongas el acuario a la luz directa del sol porque podría calentar el agua y tener efectos letales para los peces.
  4. El pez rojo puede estar acompañado, pero no de otras especies porque, aunque son peces sociables no toleran la compañía de otros colegas. Son peces gregarios, por lo que conviene tener varios ejemplares, siempre que nos lo permita el acuario.
  5. Estos son peces de carácter muy pacífico, no atacan a ninguna otra variedad de peces, pero si vas a colocar varios tipos de peces en el acuario, la única precaución es que no sean demasiado pequeños porque podrían serviles de alimento.

Alimentación
• Una alimentación rica y variada garantiza una larga vida al pez rojo.
En la naturaleza, este omnívoro encuentra insectos, moluscos, crustáceos y larvas, y mordisquea la vegetación acuática. En el acuario es necesario que le proporciones un menú variado con todos los nutrientes. Para ello existe comida específica para los peces rojos; es mejor que elijas las presentaciones en forma de copos.
• Alimento fresco, de vez en cuando, ofrécele trocitos de vegetales, espinacas, borraja, o ralladura de zanahoria que le ayudarán a mantener sus colores. También puedes añadir yema de huevo duro, trocitos de carne, o alimento vivo como larvas.
• Prohibido darle pan, dulces o queso. Estos peces son muy glotones y comerán todo lo que les des, lo que puede ser muy perjudicial para su salud.

Enfermedades que se pueden evitar
  1. Aletas podridas. El tejido de las aletas se degrada y termina desapareciendo a causa de una infección por bacterias como las Pseudomonas y aeromonas; las aletas y cola se desintegran de manera que el pez rojo ya no puede nadar. Una falta de renovación del agua puede ser la causa de este mal. Conviene consultar al especialista por el tratamiento más adecuado.
  2. Tuberculosis. Muy extendida entre los peces de acuario, pero solo en ocasiones llega a ser mortal. Una invasión de Mycobacterium hace que el pez pierda el apetito, palidezca, adelgace rápidamente y presente los ojos saltones. A veces el pez muere sin haber mostrado síntoma alguno. Mucho cuidado con esto porque puede contagiar a las personas; así que lávate bien las manos después de manipular los peces o accesorios.
  3. Columnariasis. Uno de los síntomas es que aparecen vellosidades blanquecinas en torno a la boca, aletas, branquias y otras zonas del cuerpo del pez rojo. El culpable es el Flexibacter columnaris que puede extenderse por todo el cuerpo ocasionando la muerte del animal.
    No esperes y recurre rápidamente a un especialista.
Para criar peces saludables

Los peces rojos no tienen un claro dimorfismo sexual, pero existe una pequeña diferencia que los distingue: el abdomen de la hembra es más convexo y el del macho más cóncavo. Entonces para criar con seguridad adquiere muchos ejemplares para que formen parejas; y ten en cuenta lo siguiente:
• Antes del séptimo mes de vida no suelen reproducirse. La edad óptima es entre los dos y los cinco años.
• Aliméntalos con una dieta completa y enriquecida con vitaminas y minerales.
• Hay que trasladar a los futuros reproductores a otro tanque de unos 150 litros y mantenerlos a una temperatura entre 18 y 20° C.
• Las plantas de hoja ancha sirven de sustrato para la adhesión de la puesta y ofrecen cierta protección a los huevos.
• Es aconsejable separar a los padres y devolverlos al tanque de origen, para evitar que se coman a los huevecillos o a los pececitos.
• Al cabo de seis días nacen los alevines que, en principio, se alimentan con la reserva del saco vitelino; luego habrá que darles comida específica.

El pez rojo es una especie muy atractiva, fácil de cuidar y económica en su mantenimiento. Si tienes poca experiencia, este es tu pez ideal para empezar un acuario.

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