El pez dorado japonés, símbolo de suerte, riqueza y felicidad

Originarias de Asia, el pez dorado japonés, se empezó a domesticarse hace más de mil años en el Imperio Chino, donde se criaban en estanques.

El tamasaba, pez dorado japonés (Carassius auratus) o más conocido como goldfish pertenece a la familia de las carpas (ciprínidos). También se le conoce como tres colas, carpa dorada o carpín dorado, es la versión doméstica de la carpa de río china, una especie de pez de agua dulce de la familia Cyprinidae.

Sin duda, el pez dorado es el pez más popular y vendido en el mundo entero; se lo encuentra en prácticamente cualquier tienda de acuarios, donde es posible conseguir algunas de las 125 variedades reconocidas actualmente.

Originarias de Asia, las carpas doradas empezaron a domesticarse hace más de mil años en el Imperio Chino, donde se criaban en estanques. En principio, estos peces eran exclusivos de las familias pertenecientes a las dinastías reales que los mantenían en acuarios o estanques decorativos. Posteriormente, su cría y cautiverio se fue expandiendo al resto de la población.

el pez dorado japonés

Directamente de Japón

La cría de carpas doradas tiene su origen en China, donde se cruzaron los primeros ejemplares en el siglo XVI. Posteriormente llegó a Japón donde una cuidadosa selección ayudó a que fuera un pescado aún más refinado. De modo que mientras los chinos se especializaron en criar variedades de goldfish con colores intensos para los japoneses fue una prioridad perfeccionar la forma del cuerpo, la calidad de las aletas y la intensidad del color combinado con un diseño impecable.

El tamasaba se cría desde hace más de cien años en Japón. No hace mucho, este pez tenía una forma más bien alargada y estrecha, y hace unos veinte o treinta años, los criadores decidieron mantener solo aquellos peces con la barriga más prominente.

Los japoneses hicieron con más detalle y precisión los cruces selectivos. Aprovechando las mutaciones espontáneas que daban lugar a nuevos colores y por tanto nuevas variedades. De ahí que en la actualidad se les conozca como peces japoneses.

El famoso tamasaba «goldfish» se cría exclusivamente en el norte de Niigata y en ningún otro lugar del mundo.

Tiene unas características muy particulares y está sometido a una selección muy rigurosa. Su color rojo vivo y su particular forma hacen que se convierta inmediatamente en un punto de referencia en el acuario.  Y también puede vivir en estanques al aire libre.

Estos peces dorados japoneses tienen un gran parecido con el ryukin. Tamasaba puede alcanzar hasta 30 cm y, a diferencia del ryukin, también tolera las bajas temperaturas invernales como los koi.

El goldfish también puede vivir sin problemas en un estanque donde se alimentará de insectos, gusanos y otras criaturas que residen en el agua.

En Japón, la industria de cría de peces de colores está en apogeo, así como en las enormes piscifactorías de China. Se puede decir que los peces de colores criados en Japón son pequeñas joyas de forma, color y crecimiento.

Los expertos dicen

  1. Los peces dorados son muy fáciles de mantener.
  2. Comen prácticamente de todo (alimento vivo y seco).
  3. No necesitan calefacción activa en su acuario.
  4. La temperatura del agua debe estar entre 4 y 28°C y el pH debe estar entre 6,5-8,3.
  5. Infaltable el filtro en nuestro acuario de peces dorados.

Los peces dorados tienen una gran necesidad de moverse, por lo tanto, no deben alojarse en acuarios pequeños ni estrechos. Un acuario más grande también tiene la ventaja de garantizar un ecosistema más estable.

El goldfish también se puede mantener sin problemas en un estanque donde se alimentará de insectos, gusanos y otras criaturas que residen en el agua.

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