“Patas al agua” (parte 2)

Ocho razones para nadar con tu mascota 

¿Quieres que tu perro se acostumbre al agua?

Quédate siempre a su lado. Nunca lo dejes solo.

Las primeras clases de natación son las más divertidas. Si tienes una piscina, ingresen poco a poco al agua para que se familiarice rápidamente y se sumerja sin miedo.

 

Razón no. 5 Es un entrenamiento completo

Si estás buscando un ejercicio que ayude a tu perro a crecer fuerte, saludable, seguro y feliz, ni lo dudes a nadar se ha dicho.

Razón no. 6 Promueve la rehabilitación

Si tu perro ha tenido un accidente o sufre de algún tipo de lesión, el médico veterinario podría aconsejarte que comience a nadar. No lo descartes, la mejoría se nota en el tiempo y claro todo va a depender del tipo de lesión.

Por cierto, si tu perro no quiere meterse al agua, no lo salpiques, no lo empujes, no lo obligues. Si notas que le molesta, no insistas. Ármate de paciencia o acepta que a tu perro no le gusta el agua y mucho menos nadar.

Razón no. 7 Por una sólida amistad

Nadar con tu mascota es y será siempre un momento especial porque mejora tu relación, aumenta la confianza que ella deposita en ti y el vínculo entre ambos será de armonía.

Razón no. 8 En la naturaleza también está la diversión

Una piscina, la playa o un lago son los espacios perfectos para pasar momentos felices con tu perro. Para evitar cualquier situación fortuita, colócale un chaleco salvavidas. Traten de nadar en un lugar donde la temperatura del agua sea agradable. Evita los climas fríos.

En el agua, recuerda siempre estar al lado de tu perro, un premio o un juguete pueden servir para alentarlo a nadar, así como lanzar objetos al agua para que los traiga de vuelta.

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