¿Por qué a los gatos les encantan los lugares cálidos en casa?

Si tienes un gato, es muy probable que hayas notado lo mucho que les gusta descansar en lugares cálidos de la casa.

¿Alguna vez te has preguntado por qué a tu gato le encanta descansar en lugares cálido? Los gatos tienen una razón especial para hacerlo, y en este artículo, exploraremos por qué estos adorables felinos tienen esta preferencia por los rincones acogedores y calentitos.

En primer lugar, los gatos son animales muy sensibles en varios aspectos, tanto emocionalmente como sensorialmente.

Su pelaje está cubierto de vibrissas, que no son simples pelos, sino verdaderos órganos sensoriales que les permiten percibir una variedad de información del entorno, como la temperatura, la presión del aire y el tacto con otras superficies. Estas vibrissas les ayudan a elegir el lugar perfecto para una siesta.

Un factor importante es la temperatura corporal de los gatos. La temperatura de un gato se sitúa entre 38 y 39 grados Celsius, un poco más alta que la de los seres humanos. Mantener esta temperatura constante es esencial para su bienestar, y escoger lugares cálidos les ayuda a lograrlo.

Además, los gatos tienen la capacidad de autorregular su temperatura interna, lo que significa que pueden adaptarse a las condiciones ambientales.

La elección de lugares cálidos y mullidos también tiene raíces evolutivas.

Los gatos, tanto domésticos como salvajes, tienen un gran pasión en dormir, pasan gran parte del tiempo durmiendo, lo que les permite ahorrar energía para momentos de caza, que requieren un gran esfuerzo físico.

En promedio, un gato duerme entre 12 y 16 horas al día. Esta necesidad de conservar energía se debe a la incertidumbre de si la caza será exitosa o no, ya que a veces no logran atrapar a su presa y necesitan mantener sus reservas de energía.

Entonces, ¿cuál es la solución más rápida y efectiva para mantenerse calientes y ahorrar energía?

Descansar en lugares cálidos y mullidos, por supuesto. Durante estas siestas, el gasto energético de los gatos se reduce al mínimo, lo que les permite conservar energía para actividades posteriores, como la caza de juguetes o simplemente jugar.

Pero, qué sucede con los gatos que no tienen que cazar para conseguir comida?

Es cierto que ahora la mayoría de los gatos domésticos ya no cazan para sobrevivir, pero el instinto de caza sigue siendo una parte fundamental de su naturaleza.

Incluso los gatos que viven en interiores pueden mostrar sus habilidades de cazadores cuando se les presenta la oportunidad, como cuando persiguen una mosca o una mariposa con gran energía y concentración.

Este instinto de caza, junto con la necesidad de mantener una temperatura corporal constante, explica por qué los gatos prefieren lugares cálidos y cómodos para sus siestas, especialmente durante los meses más fríos del año. Además, la elección de un lugar cálido les proporciona una sensación de placer y comodidad.

Los gatos son animales excepcionalmente adaptables, y esto también se aplica a su preferencia por lugares cálidos.

Seguro debe haber tenido la oportunidad de encontrar echado a tu gato encima de la refrigeradora o del televisor, esto si en los antiguos televisores, ahora son tan delgado que no encuentra una buena posición para poder disfrutar del calor de los aparados electrónicos.

Nunca los encontraras tirado en el piso de la casa, solo se está bajo rayo del sol.

Aunque les encanta descansar en lugares cálidos, también saben cómo encontrar sitios frescos para aliviarse del calor en verano.

Puedes encontrar a tu gato tumbado en el fregadero del baño o en el bidé en busca de frescor. Algunos incluso disfrutan de tapetes refrigerantes, ventiladores o la sombra de una planta en un jardín bien ventilado y húmedo.

Entonces estamos de acuerdo, los gatos aman los lugares cálidos en casa porque les ayudan a mantener una temperatura corporal constante y a conservar energía para actividades futuras. Además, su instinto de caza y su sensibilidad sensorial influyen en su elección de lugares para descansar.

Así que, cuando encuentras a tu gato durmiendo en un rincón acogedor, ¡sabes que está siguiendo su instinto felino! y además de estar disfrutando de un merecido descanso.

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