Mi reino por un felino, el Gato Persa

Un compañero magnífico para toda la familia. El gato persa es conocido por su carácter dócil y tranquilo, el aspecto elegante que obtiene de su pelaje de Angora y su particular porte de cabeza que lo convierten en una excelente mascota para todos los amantes de los felinos.

Algo de historia

El gato persa es un gato extremadamente popular. Su nombre proviene de uno de sus antepasados: el angora turco, originario de la región de la antigua Persia, en las fronteras de Turquía e Irán. El angora turco es el antepasado del gato persa y le pasó su pelaje de pelo largo.

La historia más famosa, y también la mejor documentada sobre la historia de la raza, cuenta que los persas fueron introducidos en Italia en 1620 por Pietro Della Valle, al mismo tiempo que importaba joyas, especias y seda. Cuyo origen atribuyó a Persia. Casi al mismo tiempo, Nicholas-Claude Fabri de Peiresc estaba importando gatos de pelo largo a Francia que había traído de Turquía. Estos gatos, originalmente llamados angoras, por el antiguo nombre de la capital de Turquía que ahora es Ankara. Algunos creen que estas dos razas de gatos en realidad pertenecían a una sola. Además, otras creencias indican que los persas son el resultado del cruce de gatos de ascendencia egipcia.

El gato persa es una raza muy antigua; los registros no se remontan a sus orígenes más tempranos. Se sabe, sin embargo, que los gatos persas han existido durante siglos, y que algunos participaron en el primer concurso de belleza felina, que tuvo lugar en Inglaterra en 1871. Los criadores establecieron los estándares actuales de la raza en ese momento: de hecho, la raza no ha cambiado desde la primera aparición del persa en Inglaterra.

¡Yo soy el gato persa!

El persa es un gato de tamaño mediano a grande, que se caracteriza por un cuerpo musculoso y patas bastante cortas que en ningún caso restan mérito a su imponente apariencia. Estos gatos tienen una cabeza bastante redonda, con ojos grandes y mejillas desarrolladas, la frente también es ancha y redondeada. Tienen la denominada nariz «aplastada», es decir, un poco metida dentro de la cara con un «stop» marcado entre los ojos. Sus orejas, redondas y pequeñas, están bastante separadas entre sí y tienen abundante pelo.

En cuanto al pelaje, los persas pueden tener una amplia variedad de colores y estampados: chinchilla (gris), dorado, punto tabby (atigrado o jaspeado), carey, bicolor, punto de color (color claro y puntas más oscuras), ahumado (ceniza) etc. Su pelaje es siempre exuberante, espeso y muy suave al tacto.

Personalidad del persa

El gato persa tiene un carácter muy fácil. Dulce, tranquilo, este gato tiene muy poca necesidad de hacer ejercicio. Es un gato ideal para un departamento.

Entre otros rasgos de carácter, el gato persa es: Suave, cariñoso, calmado, vago, solitario, tranquilo, discreto, independiente, de trato amigable.

El persa es, por tanto, es un gato con una personalidad muy agradable. De hecho, el desarrollo de la raza ha ayudado a convertirlo en un gato de interior, que aprecia poder disfrutar de la paz.

Los persas se comunican mucho con los ojos, que son muy expresivos, más que con la voz. Son gatos más bien silenciosos que sabrán expresar sus necesidades más mirando que maullando.

El persa es un gato que sabe vivir solo, aunque disfruta de la compañía de su dueño. Consciente de su belleza, al persa también le gusta ser halagado y admirado.

Convivencia con el persa

El persa tiene un temperamento muy tranquilo, su amabilidad lo convierte en un excelente gato doméstico, apto para hogares con niños, pero es preferible evitar un ambiente demasiado turbulento: es importante que los niños aprendan a respetar su tranquilidad, para no asustarlo y manejarlo con gestos suaves.

Por tanto, es fundamental tomarse el tiempo para observar sus actitudes. Les encanta estar en compañía de su amo, pero también aman su independencia, no les importa estar solos a veces porque no son muy exigentes por naturaleza, a diferencia de algunas razas como los siameses que son muy conversadores y esperan mucho, el persa es un gato discreto y tolerante, siempre que se le den momentos tranquilos y un lugar propio donde pueda retirarse cuando quiera. Realmente no le gusta que lo carguen y lo abracen.

¿Cómo cuidar a un gato persa?

El persa necesita principalmente un cepillado regular, para mantener su piel y cabello en buen estado. Efectivamente, su pelaje se enreda con facilidad y es necesario evitar en la medida de lo posible que no se formen nudos porque será muy difícil quitarlos después de demasiado tiempo sin cepillar. Además, les encanta el contacto con su amo durante el cepillado, es un momento que no se debe descuidar ya que les permite forjar vínculos especiales con él. Debido a su abundante pelo, sus ojos acumulan impurezas que deberán ser eliminadas suavemente con un algodón empapado en agua tibia. También es importante revisar el interior de los oídos de forma regular para evitar infecciones por sobreproducción de cerumen. Más vale prevenir que curar: se pueden limpiar con productos adecuados siguiendo el consejo del veterinario.

En términos de nutrición, los gatos tienen necesidades específicas, lo que es aún más cierto para los gatitos y los gatos mayores. Es muy importante respetar el ritmo de alimentación del persa, así como sus necesidades nutricionales: puedes conseguir croquetas en tiendas de mascotas o en sitios especializados, en lugar de en los supermercados. También es mejor evitar la comida humana, que es demasiado grasosa o demasiado salada para él, y limitarse a una porción de paté por día para limitar el aumento de peso, especialmente porque el persa tiende a tener sobrepeso. Asegúrese de que siempre tenga agua fresca disponible, y siempre preferir croquetas de buena calidad que le permitan masticar y mantener sus dientes sanos, en lugar de carne en gelatina que puede interrumpir su tránsito intestinal.

La esperanza de vida del persa es de entre 10 a 15 años, si se alimenta y cuida adecuadamente. Desafortunadamente, puede sufrir enfermedades genéticas y problemas respiratorios debido a su cara aplastada. Cabe señalar que es probable que el persa padezca ciertos trastornos en particular, incluida la disfunción renal y problemas de la piel. Es por ello que hay que tener cuidado de proporcionarle una alimentación de calidad adaptada a su edad, que minimice el riesgo de enfermedad precoz.

CARACTERÍSTICAS

Tamaño: mediano a grande (30 cm en la edad adulta)

Peso: 3 a 5 kg

Pelo: largo y sedoso, abundante sub-pelo.

Color: amplia gama de vestidos, lisos o no (jaspeado, atigrado, manchado, punto de color)

Esperanza de vida: 10 a 15 años.

Periodo de gestación: 9 semanas

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