Gato negro: historia de antiguas supersticiones

El gato negro es uno de los felinos más elegantes del mundo, pero muchas veces es víctima de supersticiones y leyendas, que lo hacen ver como un “compañero” poco confiable o con historias de mala suerte.

El gato negro es uno de los felinos más elegantes del mundo, pero muchas veces es víctima de supersticiones y leyendas que en ocasiones acaban poniendo en peligro su vida. ¡Averigüemos más sobre este espléndido animal y sobre todo por qué no trae mala suerte en absoluto!
El gato negro es un felino muy tierno y bonachón, sin embargo, son muchos los que siguen creyendo que tener uno en casa o verlo cruzar la calle, trae desgracias y desgracias. Las supersticiones relacionadas con el gato negro son muchas, pero antes de contarlas, averigüemos algo más sobre este animal.


Gato negro: apariencia.
El gato negro, como su nombre lo indica, se caracteriza por tener el pelo completamente negro, aunque en ocasiones algunas zonas del cuerpo pueden ser de color castaño oscuro o castaño rojizo. Estos tonos, que suelen ser más visibles en el abdomen, se destacan con la luz del sol.
Igualmente, fascinantes son los ojos que suelen ser amarillos o de un color muy parecido al ámbar, esto se debe a la alta concentración de pigmento melanina.

Gato negro: personaje
Como decíamos, contrariamente a lo que se suele creer, el gato negro tiene un buen carácter: educado, fiel y sobre todo muy predispuesto a socializar. Sin embargo, su naturaleza es la de un espíritu libre, por lo que en cuanto puede le encanta vagar solo y estar horas y horas en contacto con la naturaleza.
Según algunos expertos en comportamiento felino, existen diferencias entre los gatos negros hembras y machos. Las hembras serían más irascibles, mientras que los machos serían más callados y astutos. Pero en general, son considerados felinos leales y reacios a la agresión hacia los de su propia especie. En definitiva, tienen mala reputación, pero por el contrario son dulces, cautelosos y les encanta que los mimen.

Gato negro y superstición en el mundo.
Después de haber contado un poco más sobre el hermoso gato negro, veamos ahora por qué siempre ha sido víctima de supersticiones y leyendas.
Comencemos con una pregunta: ¿el gato negro trae buena o mala suerte?
Mientras tanto, digamos que los países en los que se cree que el gato negro trae mala suerte son entre otros, Estados Unidos, España e Italia, mientras que en países como Escocia, Japón e Inglaterra, solo por citar algunos ejemplos, el gato negro es símbolo de suerte y se piensa que tener uno en casa significa prosperidad. No olvidemos que en los países anglosajones incluso se tenía al gato negro en los barcos para propiciar la protección en el mar.
Nuevamente, en Alemania, si un gato negro cruza la calle de derecha a izquierda, generalmente se piensa que trae mala suerte. Por el contrario, de izquierda a derecha, traerá buena suerte. En China, muchos creen que los gatos negros son portadores de hambre y pobreza, mientras que en Letonia el nacimiento de gatitos negros indica que habrá una buena cosecha.

Gato negro: ¿trae mala suerte?
¿Cuántas veces te has quedado paralizado frente a un gato negro que cruzó tu calle? Esperamos que ninguno, pero lamentablemente hay muchas personas que asocian al gato negro con la desgracia.
La razón hay que buscarla en las supersticiones que surgieron a partir de la Edad Media, de ahí partió este tonto rumor. En aquella época la gente se desplazaba con carruajes y podía ocurrir que, en las calles oscuras, los caballos se asustaran por los ojos de los gatos negros o por un cruce repentino de ellos.
Los caballos desbocados crearon estragos entre los pasajeros, que lo que se le ocurría es maldecir a los gatos por los diferentes accidentes que creaban, de ahí la leyenda de que los gatos negros eran controlados directamente por el diablo. Pero para bordar la historia, en 1200 también estaba el papa Gregorio IX que había renombrado al gato negro como funda de almohada amigo de las brujas, dando así luz verde a una cacería despiadada.
En general, a lo largo de la Edad Media, el gato negro era considerado amigo del diablo y varios Papas ordenaban quemarlo durante las fiestas populares.
Pero, ¿por qué se asoció al gato negro con el diablo? La única respuesta posible es: por ignorancia. El color negro era símbolo de luto y sus ojos amarillos que brillaban en la noche inspiraban miedo.
Sin embargo, otras leyendas narran que la llegada de un gato negro también trajo consigo la de los piratas, ya que estos gatos viajaban a menudo en los barcos para ahuyentar a los ratones de la bodega.

Gato negro: animal sagrado
Mientras que en la Edad Media se perseguía y mataba a los gatos, en el antiguo Egipto se veneraba al gato negro y a los felinos en general. No en vano, la Diosa Bastet es representada como un hermoso gato negro o una mujer con cabeza de gato.
Esta deidad era un símbolo positivo de armonía y felicidad, protectora del hogar, guardiana de las mujeres embarazadas y capaz de alejar a los malos espíritus.
En la mitología egipcia, la hermana de Bastet, Sekhmet, también se representa con rasgos felinos. Pero, en general, los gatos eran animales sagrados y cualquiera que matara a uno era severamente castigado.
Símbolo de las fuerzas del bien, gracias a sus ojos brillantes, el gato negro se conservó en todos los aspectos. En caso de incendio, por ejemplo, no se podía escapar sin antes salvar al gato y si por desgracia alguno moría, la familia seguía de luto.

Gato negro: mucha suerte
Junto a las supersticiones están las leyendas más positivas que realzan al gato negro en toda su belleza. Por ejemplo, en la antigua Roma los gatos eran considerados amuletos de la suerte, por lo que después de su muerte era costumbre quemarlos y luego esparcir las cenizas para desearse una buena cosecha. En muchos otros países, tener un gato negro en casa es símbolo de prosperidad y buen augurio.

Gato negro en un sueño
¿Qué significa soñar con un gato negro? Según la interpretación de los sueños, un gato negro en sueños podría estar asociado a tu necesidad de independencia y rebeldía frente a imposiciones demasiado asfixiantes. O el color negro podría enfatizar la conexión con el misterio y el inconsciente, y por lo tanto ser una invitación a abrirse a esta dimensión, a confiar más en sus instintos.

¿Y usted que piensan de los gatos negros?
¿Algunas anécdotas que quieren contarnos?

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