El lenguaje secreto de los gatos. Mover la cola, unas señales de amor y confianza

Todos los gatos, tienen unas formas sutiles y encantadoras de comunicarse con nosotros. A menudo, el dilema radica en que nosotros, como humanos, no siempre les prestamos la atención necesaria o no logramos descifrar su lenguaje.

Generalmente los gatos expresan sus estados de ánimo y necesidades principalmente a través de su lenguaje no verbal. Muchos de sus mensajes no se transmiten a través de maullidos, sino más bien por medio de sus orejas y colas.

Existen numerosos gestos reveladores que pueden tener distintos significados según el contexto y la personalidad de tu minino. Por ejemplo, cuando tu gato apunta su cola hacia ti, la razón detrás de este gesto podría ser mucho más amorosa de lo que te imaginas.

¿Qué significa exactamente este gesto?

Este indicio revelador implica que le agradas a tu gato. Una cola erguida siempre es indicio de algo positivo. Cuando un gato lleva su cola en alto, está expresando seguridad, emoción o felicidad.

Frecuentemente, los gatos saludan a sus dueños con la cola en alto, una manera de decirles que se alegran de verlos. Parece ser una peculiaridad de los gatos adultos mantener su cola en ángulo recto respecto a su espalda, con la punta apuntando hacia adelante hacia la persona a la que se sienten más apegados.

Investigaciones realizadas en el campo respaldan estas observaciones. Sarah Brown, experta en comportamiento felino y autora de ” The Hidden Language of Cats: How They Have Us at Meow “, explica que la señal de la cola en alto es específica de los gatos domésticos y los leones. Brown ha seguido de cerca los comportamientos y relaciones de una colonia de gatos que vivían en libertad en Southampton, Inglaterra. Observó que la posición de la cola en alto precedía a interacciones amistosas, donde los gatos se frotaban cariñosamente la cabeza y luego se sentaban uno al lado del otro.

Estudios posteriores confirmaron estas observaciones, cuando se presentaban imágenes de felinos con la cola en alto a los gatos, esto generaba respuestas más amigables en comparación con aquellas en las que la cola estaba hacia abajo. También se ha demostrado que los gatos utilizan la señal de la cola en alto de manera similar con los humanos, aunque nosotros no podamos responder de la misma manera.

La evolución de este gesto peculiar nos lleva a preguntarnos por qué nuestros compañeros de cuatro patas comparten esta conducta solo con el rey de la jungla. Se cree que este indicio revelador está relacionado con la domesticación de los felinos, un proceso que se estima comenzó hace unos 10 mil años, cuando los gatos salvajes ( se le decía el gato, rey del campo) se reunían para cazar roedores en los campos y graneros de los agricultores mesopotámicos.

En esos lugares, vivían más cerca unos de otros que nunca antes. Con estas interacciones sociales inevitables, surgió la necesidad de adoptar estrategias de comunicación fácil de interpretar que transmitieran rápidamente tranquilidad, evitando conflictos innecesarios. La selección natural favoreció a aquellos que llevaban la cola en alto, mejorando la cohesión de ese grupo social.

Este comportamiento también se refleja en los leones, que generalmente viven en manadas compuestas por varias docenas de individuos, mientras que otras especies felinas tienden a ser más solitarias.

La relaciona con el olor

Aunque nunca sabremos exactamente en qué punto de la evolución nuestros gatos comenzaron no solo a mantener la cola en alto, sino también a apuntarla hacia sus humanos preferidos, podemos reflexionar sobre algo importante: bajo la cola se encuentran glándulas que son fundamentales para marcar territorio y esparcir su olor, indicando que nos consideran parte integral de su grupo. En este sentido, ¿sabías por qué tu gato se frota contra tus piernas cuando regresas a casa?

El roce de tu gato contra tus piernas es una forma de marcar territorio y, al mismo tiempo, una demostración de afecto. Al frotarse contra ti, tu felino transfiere su aroma, creando una especie de lazo entre ambos y reafirmando su sentido de pertenencia. Es una manera dulce y sutil de decir “¡Me alegra que estés de vuelta!” y a la vez reafirmar su territorio compartido contigo.

Los gestos y movimientos sutiles de nuestros amigos felinos nos ofrecen una ventana única hacia su mundo interior, una conexión más allá de las palabras que fortalece el lazo entre humanos y gatos. A través de sus colas erguidas y sus cariñosos roces, los gatos nos transmiten mensajes de afecto, pertenencia y confianza.

Comprender este lenguaje no verbal no solo enriquece nuestra convivencia con ellos, sino que también nos invita a apreciar la complejidad y la belleza de la comunicación animal.

¡Así que la próxima vez que tu gato te salude con la cola en alto, ya sabes lo mucho que te valora y aprecia tu presencia!

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