El gato con el hombre, una vida juntos

El gato y los humanos, una historia de amistad de hace unos diez mil años.


El gato salvaje empezó a acercarse tímidamente a los asentamientos humanos a buscar alimento entre los desperdicios y así comenzó la domesticación.

Por Javiera Paz Pernas 

RENAGAP – TICA PERU- 

Pronto los humanos se darían cuenta que también alejaban alimañas y cazaban roedores que dañaban sus cosechas.

Esto último fue de vital importancia en Egipto, donde el clima seco la mayor parte del año obligaba a almacenar en grandes depósitos las cosechas para ser consumidas en el tiempo de sequía.

Escultura de gato en el antiguo Egipto

De esto dependía la sobrevivencia de todo el pueblo y por esto que los gatos llegaron a ser sagrados y se castigaba con pena de muerte a quien matara uno.

Todos los gatos eran propiedad del faraón, quien honraba a las familias permitiéndole cuidar de algunos de sus gatos.

Cuando un gato moría en señal de duelo se afeitaban las cejas y el gato era momificado y venerado.

Los gatos también fueron importantes en los viajes de conquista de otra tierra.

Fueron embarcados por una tarea muy importante, alejar a las ratas de las despensas de alimentos que necesitaba la tripulación durante meses en alta mar.

Y fue así como los gatos llegaron a América y al resto del mundo.

Ahora bien, la relación del hombre con los gatos no siempre fue de colaboración, tuvo épocas oscuras en que la población de gatos en Europa se redujo drásticamente.

Durante la Edad Media, en que la iglesia católica dominaba todo y se combatía fervientemente lo que pareciera ser obra del demonio.

Así fue que los gatos cayeron en desgracia, pues por su carácter independiente, sigiloso y misterioso se decía que eran obra del diablo y fueron prohibidos en los hogares y castigando a quienes desobedecieran, al punto de ser casi exterminados.

En consecuencia, la población de ratas infestó las ciudades y con ello se propagaron enfermedades y pestes.

Según cálculos estimados, la gran peste del siglo XIV mató cerca del 60% de los habitantes de Europa.

Fue en esa época que nacieron muchos de los mitos y mala fama atribuida a los gatos, mitos que lamentablemente perduran hasta el día de hoy.

Poco a poco, y para controlar la cantidad de ratas, los gatos fueron aceptados nuevamente.

El gato, el rey del campo

Siglos más tarde, durante las guerras mundiales se redujo una vez más, drásticamente la población felina.

La falta de alimento, abandono e incluso su consumo, hizo que algunas razas propias de algunos países estuvieran al borde de la extinción, como el gato británico de pelo corto, que gracias al arduo trabajo de criadores especializados logró salvarse.

Los gatos también han sido fuente de inspiración de grandes artistas quienes han creado obras inmortales. 

En la actualidad, el gato vive su época dorada.

Es el rey de las redes sociales, la mascota preferida de los hogares modernos, donde su independencia lo convierte en el compañero ideal para pisos pequeños, solteros o familias que pasan poco tiempo en casa.

En Estados Unidos y Francia hace más de diez años que hay más hogares con gatos que perros, una tendencia que se está repitiendo también en otros países.

Hoy el mundo es más “cat lover” que nunca, con millones de fans gatunos dispuestos a adoptar a los miles que se hayan abandonados a su suerte.

Dispuestos a despertarse en medio de ronroneos porque un gato te cambia la vida. 

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