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Un amoroso seductor

por Planeta Mascota

El Balinés

El balinés es un excelente animal de compañía, leal y amoroso. Los orígenes de la raza se remontan a la década del cincuenta, en los Estados Unidos. Allí, una gata siamesa parió, junto con algunas crías de su propia raza, a una gatita de pelo largo y espeso en la cola, el cuello y los calzones. Algunos prefirieron ignorar lo sucedido, otros en cambio se dieron cuenta de que estaban ante una mutación genética: ese gatito era el resultado del apareamiento entre dos siameses portadores del gen del “pelo largo”, probablemente heredado de un antepasado angora.
El gato que fue presentado ante las asociaciones felinas con el nombre de “pelo largo siamés” resultó impugnado y se le nombró más bien “balinés”, simplemente para distinguirlo mejor de su primo el siamés. A saber, el primer club balinés se formó en el año 1968.

Esta raza tiene las típicas características del temperamento del siamés. Es un gato inteligente, vivaz e impredecible y en ocasiones hasta presuntuoso. Es un gato excéntrico al que le gusta ser el centro de atención, por lo que hará cualquier cosa para llamar la atención. Es sociable y cariñoso aunque a menudo puede mostrar un profundo celo hacia la persona que ha elegido como su humano preferido. También tiende a ser muy afectuoso con quienes le dan de comer y lo miman. Su egocentrismo le induce a no soportar la presencia de extraños en la familia.

A diferencia de su primo el siamés, esta raza destaca por su pelaje más abundante y grueso. Se puede encontrar en todos los colores básicos, incluidos el blanco, el azul y el chocolate.

De aspecto elegante y delgado, tiene patas largas y fuertes que le permiten mantenerse activo durante todo el día. Es un placer verlo jugar porque tiene dotes muy acrobáticas. Se lleva muy bien con los niños porque es una raza juguetona a la que le encanta perseguir objetos.

El balinés es el gato perfecto para familias con niños y con perros a los que les gustan los gatos. Juega como si fuera un perro, llevando y trayendo cosas. Aprende trucos fácilmente y ama ser el centro de atención. Es un minino de puro amor.

Cuando maúlla casi parece hablar, su maullido es diferente al de otros gatos, dado que intenta comunicarse con su humano favorito a través de sus versos. Mejor dicho, modula su voz para transmitir sus necesidades y también mantiene la misma tonalidad y la misma fuerza de emisión.

Sumado a todo lo dicho, el balinés tiene una personalidad fuerte, lo que en ocasiones dificulta la convivencia con otros gatos en la misma casa porque, como dijimos, quiere toda la atención para sí mismo.

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