Este verano en la ciudad con tu perro

Nosotros los humanos, no somos los únicos que sufrimos el calor: incluso nuestros amigos de cuatro patas sufren el calor del verano y pueden sufrir un golpe de calor como si supieran cómo lidiar con él.

Las altas temperaturas y la humedad son particularmente peligrosas para la salud de las mascotas. Los perros en particular están expuestos a posibles golpes, golpes de calor, hasta situaciones de colapso.
Cuando hace calor, es fundamental que nuestro amigo de cuatro patas siempre tenga la oportunidad de beber y la oportunidad de encontrar refugio y espacios frescos durante las horas más calurosas del día.
Protegerlos del calor no es solo una cuestión lógica, sino un mecanismo fisiológico real. A diferencia de los humanos, los perros no sudan y, por lo tanto, no pueden reducir el calor corporal a través de las glándulas sudoríparas, pero pueden bajar la temperatura corporal jadeando con la boca abierta.

Para proteger a nuestras mascotas del calor es fundamental mantenerlo hidratado.
Hay síntomas que indican el posible riesgo de deshidratación. Cuando tiene sed, el perro inmediatamente hiperventila, se detiene, trata de beber y elimina el calor ventilando por la boca.
Es importante saber prevenir y asegurarnos de que nuestras mascotas pueda tomar agua muy seguido.
Por ejemplo, en el juego, cada 15-20 minutos tenemos que hacer que nuestro perro se tome un descanso que, tomado por las ganas de divertirse, no está muy atento a las señales de su propio organismo, incluso a riesgo de colapsar repentinamente.
Un perro puede permanecer con seguridad sin comida durante varias horas, pero no puede prescindir del agua, especialmente durante las horas más calurosas del día. Además, asegúrese de comer durante las horas frescas, por la mañana o por la noche cuando se pone el sol. A veces, el perro elige las horas más frescas para comer.

¡Cómo cuidar de sus patas
La naturaleza ha equipado a los perros con suelas y zapatos naturales: en las patas el perro tiene las yemas de los dedos caracterizadas por un tejido de granulación muy resistente que le permite caminar sobre diferentes tipos de superficies sin problemas. También es elástico y capaz de amortiguar los golpes, pero aún necesita cuidados. De hecho, siempre debemos asegurarnos de que esté siempre bien limpio e hidratado. Hay ungüentos especiales para evitar grietas y cortes. Prestamos atención a las superficies por donde corre nuestra mascota: incluso los paseos largos pueden poner tensión en la punta de los dedos. Finalmente, evitamos las horas más calurosas del día.

Los sujetos más predispuestos a sufrir un golpe de calor
Especial atención en verano a los perros «braquicéfalos», es decir, aquellas razas con hocico y nariz aplastados (por ejemplo, el Bulldog Francés). En estas razas, el colapso puede ocurrir más fácilmente debido al cierre de las vías respiratorias. En un día caluroso, cuando es fundamental eliminar el calor con la respiración, las dificultades respiratorias debidas a obstrucciones anatómicas pueden provocar desmayos y colapso.
Pequeños consejos que nos pueden ayudar a disfrutar de un buen verano junto a nuestras mascotas

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