Aprendiendo sobre el adiestramiento canino

Existen muchos métodos de adiestramiento canino, muchos libros que aconsejan formas y método para entrenar a tu perro. El proceso de adiestrar a un perro generalmente es lo que abarca mucho más que la simple domesticación de un animal.

Como todos sabemos el perro es conocido por ser el mejor amigo del hombre. El adiestramiento canino nos permite corregir los aspectos más arriesgados de la conducta. ¡Logra un aprendizaje adicional a los animales a los que se les puede sacar mucho partido!
La educación canina en positivo busca anteponer el bienestar del perro por encima del adiestramiento.
Educar en positivo significa utilizar refuerzos positivos como la comida, juegos, caricias. Esto no significa que el perro haga lo que quiera. Necesita límites para saber qué puede hacer y qué no. Desde dejarle claro dónde puede entrar, si puede o no subirse al sofá, dónde puede jugar. Se trata de aplicar el sentido común.

Félix Fernández, educador canino entrenador de Agility
Sierra de Ancares, España
www.hipercan.com

Hasta hace aproximadamente 20 años, en las escuelas de España se seguía una tendencia que se identificaba con la siguiente frase: «La letra con sangre entra». También en el mundo del perro se seguía la misma hasta hace aproximadamente 10 años, fecha del nacimiento de KNS ediciones, la editorial más importante en español de adiestramiento en positivo.

Desde ese momento cada vez son más los adiestradores que optan por métodos respetuosos con nuestros amigos los perros para lograr que realicen diferentes disciplinas deportivas, así como para corregir hábitos indeseados, métodos que personalmente considero de resultados más que contrastados.
A diferencia de lo que la mayor parte de la gente cree, el adiestramiento en positivo no se basa en ser permisivo con el perro ni en comportarnos como unas máquinas expendedoras de salchichas, premiándolos por cada uno de los comportamientos correctos que realiza, yo, incluso, considero que las caricias durante las sesiones de adiestramiento son un flaco premio, pues la parte del córtex prefrontal inhibe al sistema límbico encargado de las emociones, con lo cual, y a pesar de considerarme positivista, no comparto el uso de las caricias como recompensas de un trabajo bien hecho.
En los círculos positivistas la palabra que tiende a ser más repetida es el estrés, no siempre atendiendo a sus connotaciones negativas pero sin olvidar que está ahí, que debemos valorarlo para conseguir realizar un buen adiestramiento y que el perro logre llevar una vida equilibrada. Para esto es necesario realizar una buena lectura del lenguaje corporal del perro, lo que se tiende a llamar las señales de calma, este tema es adecuado analizarlo en una próxima entrega.

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