El estrés en las mascotas

Por Planeta Mascota

Es muy sabido que la audición del perro es más aguda que la nuestra, es por eso que ante ruidos muy fuertes tienden a ponerse nerviosos o a asustarse, y en especial con los fuegos artificiales.

Si tu perro aún es cachorro tienes muy buenas probabilidades de que su experiencia con los fuegos artificiales no sea tan mala. 
Carlos Romero Quinteros
Empresa EDUCANES

Cuando, por ejemplo, se acerque la época navideña evita cobijarlo, protegerlo o consolarlo porque de lo que se trata es que esta experiencia sea positiva y no negativa. 

¿Cómo identificar el estrés?

El estrés en el perro de forma puntual y de intensidad moderada no tiene por qué ser siempre perjudicial. Cuando los niveles de estrés son excesivos o reiterados es cuando vamos a empezar a identificar los síntomas de que el estrés se está cronificando y afectar a nuestro animal. En ese momento se desencadenan alteraciones fisiológicas, emocionales y de conducta, tales como ansiedad, depresión, huida, agresividad…

Síntomas notorios

los más notorios serían los siguientes, gruñir cuando alguien se acerca a tocarlo, pérdida de apetito, bostezos y jadeos, pérdida de pelo, diarrea, vómitos, lamerse compulsivamente, estornudos, pupilas dilatadas, lloriqueos, vocalización excesiva, patas sudorosas, rascarse, disminución de la actividad, problemas en la piel o miedos irracionales. Como podemos observar, los signos son bastante inespecíficos, por lo que hay que analizar la situación en conjunto para llegar a un correcto diagnóstico. No hay que tomas los síntomas de forma individual, sino ver el conjunto de los mismos para objetivar que no están causados por una alteración orgánica subyacente, sino de forma secundaria al estrés continuado. 

Lo que debes de hacer es animarlo a jugar con su juguete favorito, distraerlo con alguna otra actividad, premiarlo con algún tipo de alimento nuevo y delicioso. Es decir, llamar su atención para que siempre asocie los fuegos artificiales con cosas buenas.

¿Cómo tratar el estrés?

Lo fundamental es observar e identificar qué agentes /o situaciones causan estrés en nuestro perro. En la convivencia diaria dependerá del tipo de vínculo y relación que tengamos con él, de la actividad mental y física que realice, de miedos adquiridos o heredados del perro, etc.

Además, se tiene que corregir/mejorar el vínculo entre su mascota y usted, con una mejor comunicación.

Otras medidas dentro del tratamiento serán: Optimizar los paseos, establecimiento de rutinas, revisar e incrementar el ejercicio físico del perro, reducir los movimientos bruscos en la vivienda y siempre bajo la supervisión de un profesional completar los tratamientos dietéticos y las terapias que se requieran para ayudar al perro a superar su situación actual.

Articulos Relacionados

Déjanos un comentario