Socializando mi cachorro en tiempo de COVID

Por Planeta Mascota

La socialización es un evento importante en el desarrollo del cachorro. En este artículo te invitamos a conocer alternativas para socializar y estimular a tu cachorro dentro de casa y de forma segura, respetando las medidas sanitarias de la situación actual que vivimos.

 

Bach M.V. Luis Antonio Buitrón Ramírez 
Asesor en Etología Canina y Felina 
Telf.: 931773179
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La situación mundial que estamos viviendo debido a la pandemia nos ha hecho cambiar drásticamente nuestros hábitos sociales y la dinámica con nuestras mascotas. Han pasado de vernos unas pocas horas al día a estar con nosotros todo el día; de pasear varias veces a tener salidas cortas; de exponerse a diversos estímulos citadinos a vivir en un ambiente muy poco estimulante para sus sentidos.

Las implicancias de estos cambios se observan con mayor preocupación en los cachorros. Muchos cachorros han pasado sus primeros meses de vida en cuarentena o con salidas cortas, teniendo escasa o nula interacción con personas, perros y otros estímulos citadinos (ruidos, texturas, olores, nuevos lugares). Este escenario de poca estimulación sensorial conlleva a que nuestros cachorros no desarrollen las habilidades sociales y sensoriales necesarias para adaptarse al mundo moderno. En consecuencia, cuando nuestro cachorro se encuentre en un parque con estímulos que nunca ha olfateado, visto o escuchado, reaccionará muy probablemente con señales de miedo (evitación del contacto, esconderse detrás nuestro, llantos, temblores), las cuales pueden convertirse a largo plazo en una Fobia (miedo exagerado) o un problema de Agresividad por Miedo.

La aparición de estas patologías del comportamiento puede prevenirse si socializamos correctamente a nuestro cachorro y si tenemos en cuenta que el proceso de socialización debe ser seguro, divertido y positivo para nuestros cachorros. Nunca debemos forzarlos a interactuar con estímulos para los que no están preparados o saturarlos de estímulos nuevos, más aún si están mostrando señales de miedo o incomodidad. Si esto nos quedó claro, podemos aplicar las siguientes recomendaciones.

 

Estimulación auditiva en el hogar

Si tu cachorro tiene entre 2-4 meses y aún no inicia sus paseos, podemos iniciar la estimulación sensorial dentro de casa. Podemos utilizar ruidos grabados de un parque con niños, electrodomésticos, personas hablando, perros ladrando o haciendo diversos tipos de ruidos, pirotécnicos, entre otros. Estas grabaciones las puedes realizar con tu celular o utilizar vídeos de Youtube. Colocaremos el ruido en volumen bajo por espacio de 5 minutos todos los días. En este tiempo fomentaremos el juego con nuestro cachorro (siempre utilizando sus juguetes) o podemos darle un tipo de premio (alimento balanceado o uno acorde a su edad). Si nuestro cachorro está relajado, se motiva por el juego y no muestra señales de miedo (llantos, buscar un escondite, temblores), podemos continuar con e ejercicio hasta completar el tiempo recomendado. Gradualmente en los días posteriores podemos aumentar la intensidad del volumen, aproximándolo cada vez al ruido real.

Estimulación táctil

En el hogar colocaremos diversas superficies metálicas, de madera, de plástico, grass natural o sintético, una tina con agua, etc. Invitaremos a nuestro cachorro a ingresar a esta superficie utilizando el juego u ofreciéndole premios cada vez que él ingrese por su cuenta. Este ejercicio lo podemos realizar por un par de minutos y luego retirar la superficie. Es importante que nuestro cachorro se sienta cómodo en todo momento, sin tener que forzarlo u obligarlo a permanecer en una textura que es novedosa para él. 

Estimulación olfativa

Buscaremos diversos olores que puedan estimular a nuestro cachorro. Podemos intentar con el olor de su alimento balanceado, canela, cítricos, perfumes y otros que no sean nocivos para su salud. Podemos usar estos olores directamente sobre nuestra mano e invitar a que nuestro cachorro se aproxime (tener cuidado con objetos que no pueda ingerir y sean dañinos para su salud). El objetivo de este ejercicio es exponerlo a nuevos olores y que estimule el desarrollo de su olfato.

El mismo ejercicio podemos realizarlo con un juego de olfateo. Esconderemos una porción de su alimento balanceado o premios en diversos rincones de la casa. Una vez preparado el ambiente invitaremos a nuestro cachorro a esa zona y le indicaremos dónde están escondidos para que comience a olfatear. Este juego podemos hacerlo todos los días como parte de su enriquecimiento sensorial y también como una actividad relajante.

Todas estas actividades pueden acompañarse con paseos en brazos o en auto de corta duración (minutos), hacia zonas tranquilas con poco tránsito de personas y luego gradualmente llevarlo hacia zonas con más estímulos. Finalmente, recordemos que estas recomendaciones tienen que adecuarse a las necesidades individuales de cada cachorro y debemos respetar sus tiempos de adaptación. En algunos casos nuestro cachorro ya tiene problemas de miedo y es necesaria una asesoría profesional para que nos ayude a encontrar el camino adecuado para que nuestro cachorro puede convivir armoniosamente con nosotros.

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