Mi gato se ha vuelto agresivo

Por planetamascota

Por dolor o enfermedad

La principal razón por la que un gato se vuelve agresivo es porque experimenta dolor. Por lo general, los gatos no son muy expresivos cuando algo les duele, así que quizá solo te des cuenta de que algo ocurre cuando toques por accidente la zona donde se encuentra la razón de su dolor. En este sentido, algunas enfermedades son muy dolorosas, como la artritis, la otitis, la peritonitis, los problemas dentales, así como también las heridas producto de una pelea con otra mascota o un accidente durante un juego o una cacería, y los abscesos, que además producen una severa inflamación.

Enfermedades como el hipotiroidismo, cuyos síntomas no suelen ser tan evidentes, también generan problemas de agresividad en algunos felinos, por lo que serán necesarios exhaustivos exámenes de la tiroides. De igual forma, algunos padecimientos no provocan dolor, como los problemas neurológicos, la leucemia felina, la rabia, entre otras, pero el gato se tornará violento como parte del efecto que estas le producen, o como una manera de evitar que se acerquen a él cuando se siente más vulnerable.

Porque siente miedo

El miedo en el gato es provocado por situaciones que le hacen sentirse amenazado, ante lo cual puede esconderse o ponerse violento. En general, un gato bien socializado no debe sentir miedo ante estímulos normales en su entorno, como el sonido de una bocina o la llegada de una visita al hogar. Sin embargo, sonidos y olores nuevos, así como también mascotas desconocidas, pueden desatar una actitud de recelo, sobre todo si relaciona esos estímulos desconocidos con experiencias negativas (una mascota con la que se ha peleado, por ejemplo). Asimismo, acercarse a ellos de espaldas, los sonidos imprevistos y movimientos bruscos pueden asustarlo y hacer que ataque, pero como un acto reflejo.

Por falta de socialización

La socialización es muy importante para los gatos, pues les permite obtener información sobre cómo deben comportarse ante ciertas situaciones. Los gatitos reciben las primeras lecciones sobre socialización de su madre y los hermanos de la camada, con quienes aprenden cómo cazar, cómo jugar y cómo reaccionar ante los diferentes estímulos que se presentan. Es por esto que los gatos asilvestrados son tan desconfiados con los seres humanos: el hombre no se encuentra entre los estímulos a los que se expuso de pequeño, o cuando lo hizo siempre fue en situaciones que le produjeron miedo o le causaron daño. En general, esta causa se da cuando el gato se ha vuelto agresivo con personas desconocidas u otros animales, y no tanto con los miembros habituales del hogar.

Si rescatas a un gatito muy pequeño, lo mejor es que desde el principio le permitas conocer a otras personas y animales, además de tranquilizarlo cuando se asuste con sonidos que son habituales en la zona donde vives, para que pueda conservar la calma en todo momento.

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