Las señales de Calma.

Por planetamascota

“La comunicación silenciosa de los perros”

El lenguaje canino es un idioma que como dueños responsables debemos aprender para comprender lo que nuestro perro está tratando de decirnos y al mismo tiempo identificar si está experimentando miedo, estrés o ansiedad. En este artículo aprenderemos a reconocer una forma de comunicación muy sutil que utilizan los perros.

 

Por Bach M.V. Luis Antonio Buitrón Ramírez 
Asesor en Etología Canina y Felina
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En la convivencia con nuestros perros es muy frecuente utilizar características y emociones humanas para describir sus estados de ánimo y algunas conductas que pueden ser normales para ellos. Esto es algo inherente a nuestra naturaleza y solemos hacerlo de manera inconsciente con personas, animales o incluso objetos inanimados.

Por ejemplo, si un perro se orina o destruye algo y lo regañamos con un tono de voz fuerte, nuestro perro meterá la cola entre sus patas, agachará la cabeza tratando de hacerse pequeño, evitará el contacto visual y sus orejas estarán orientadas hacia atrás. A nuestros ojos esto puede significar que nuestro perro se siente “culpable” (de ahí la famosa “mirada de culpable”) y sabe lo que ha hecho, por ello se siente “avergonzado”. Sin embargo, esta descripción dista mucho de lo que realmente está tratando de decirnos en ese momento.

En lenguaje canino, nuestro perro lo que está tratando de decirnos es que se siente atemorizado (miedo y estrés), por la forma en la que estamos interactuando con él (castigos físicos o verbales) y en respuesta a este abordaje amenazante nuestro perro envía “señales” (evitar el contacto visual, echarse y mostrarnos el abdomen, tratar de hacerse pequeño) para que nosotros detengamos este accionar. En palabras simples, nuestro perruno está tratando de apaciguarnos con señales sutiles para evitar el conflicto.

Estas conductas se denominan “Señales de Calma” y son utilizadas por los perros en las interacciones sociales intraespecíficas (perros) e interespecíficas (personas y otros animales) que tienen lugar en la convivencia doméstica, en los parques o en cualquier situación social. El objetivo de estas señales es evitar el conflicto y tratar de calmar al otro individuo.

Por ejemplo, si un perro se aproxima a otro ladrando, invadiendo su espacio personal y no respetando el saludo canino (cabeza-cola, cola-cabeza), nuestro perro en respuesta puede exhibir las siguientes señales de calma: evitar el contacto visual, olfatear el pasto o piso, sentarse o echarse, girar la cabeza en otra dirección. En este contexto nuestro perro está enviando señales para calmar al otro perro y evitar un conflicto. Si el otro individuo entiende las señales, disminuirá la efusividad de su abordaje y se dará paso a una aproximación mucho más relajada. Esto no siempre suele suceder, y en algunos escenarios el otro individuo (influenciando por el miedo, estrés, ansiedad o factores hormonales) puede ignorar estas señales y seguir con este abordaje o incluso mostrar conductas agresivas (ladridos, gruñidos, mordeduras).

Existen muchas señales de calma que pasan desapercibidas por nosotros, debido a que se muestran de manera muy sutil. Sin embargo, al no percatarnos de estas señales, estamos ignorando el estado emocional de nuestro perro en ese momento, el cual puede indicarnos que siente miedo (en una interacción social con un perro), estrés (durante un examen clínico veterinario) o ansiedad (cuando vamos a dejarlo solo). Por ello, es nuestro deber como dueños responsables aprender a identificar estas señales, con el objetivo de interpretar las emociones que nuestro perro está experimentando en esa situación, y así podamos cambiar el abordaje, retirarlo del lugar para no incrementar el estrés o prevenir una situación peligrosa para su bienestar físico.

 

Si deseas saber más sobre este tipo de comunicación, te recomiendo el libro “Las señales de calma” de Turid Rugaas, en el cual podrás aprender todos los gestos, cambios de postura, movimientos, entre otras acciones que utilizan los perros para comunicarse con su entorno social. De esta manera, nos convertiremos en unos buenos guías para comprender mejor a nuestro perro y en base ello tener una comunicación mucho más eficaz.

También son utilizadas cuando nuestros perros se sienten estresados o atemorizados

Sí, nuestro perro, a pesar de la creencia común que siempre están tratando de “dominarlo”.

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