¿Dolor en huesos y articulaciones?

Por planetamascota
Cuidado con la artrosis
La artrosis es una enfermedad degenerativa crónica que afecta a los huesos y las articulaciones. Además de causar dolor y una reducción de la flexibilidad en estas.

Dr. Luis Felipe Figari Gutiérrez

C.M.V.P 5303

Veterinaria Villarán

 

Artículo publicado en la revista PLANETA MASCOTA en el núm. 53

 

Esta enfermedad puede afectar cualquier articulación del perro, especialmente las articulaciones de la rodilla, muñeca, codo, cadera y columna vertebral. Es una enfermedad que no tiene cura, solo un tratamiento paliativo para aliviar el dolor que causa y reducir la inflamación.

Como se trata de un proceso degenerativo y crónico, lo mejor es comenzar a tratarlo cuanto antes. Muchas veces cuesta identificar la artrosis en sus fases iniciales. Cuando un perro sufre un golpe o torcedura pasa de estar sano y sin dolor en los huesos y articulaciones a sufrir inflamación y dolor en cuestión de minutos, y esto se refleja de manera obvia en forma de cojera. Sin embargo, el dolor de aparición progresiva puede no ser evidente hasta que se alcanzan niveles de degeneración articular importantes. Por si fuera poco, la percepción del dolor es altamente subjetiva, vale decir que dos perros con una lesión similar pueden manifestar síntomas muy distintos.

En los perros de edad avanzada, muchas veces se da por hecho que los cambios en su caminar y la agilidad del animal son una consecuencia normal de la edad, y no se contempla como una enfermedad degenerativa.

Conociendo la artrosis en perros

Los síntomas más habituales de la artrosis en los perros son el sueño, la cojera, el entumecimiento de las articulaciones, no quieren moverse, muestras de dolor al tocarlo, signos de agresividad al intentar palpar zonas muy doloridas e incluso jadeo o ladridos sin causa aparente. Es decir, la artrosis causa síntomas propios de las estructuras a las que afecta (huesos y articulaciones), pero también cambios en el comportamiento del animal.

¿Qué podemos hacer?

El tratamiento tiene como objetivo reducir la inflamación y el dolor, frenar el progreso de la enfermedad y favorecer la recuperación de la movilidad de las articulaciones. Para ello se utilizan analgésicos y antiinflamatorios recetados por el médico veterinario. También se recomiendan una serie de ejercicios activos, como paseos tranquilos, nadar en la playa y también ejercicios pasivos mediante fisioterapia.

Los huesos y las articulaciones, además del movimiento del perro, soportan el peso de su cuerpo. Si el peso es excesivo se acelera su desgaste y aumenta la posibilidad de sufrir artrosis. El control del peso del perro es fundamental. Si la mascota sufre sobrepeso u obesidad lo mejor será seguir un tratamiento dietético para frenar la progresión de la enfermedad. Cabe señalar que muchos de los perros que sufren artrosis y sobrepeso al mismo tiempo, dejan de tener cojera con un simple programa de pérdida de peso para conseguir una condición corporal ideal.

Como ocurre con otras enfermedades crónicas, la prevención es fundamental. Cuidemos a nuestras mascotas, en especial cuando se van haciendo ancianas, y visitemos al veterinario periódicamente para mantenerlas saludables.

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