¡Lima y Perú, actuemos AHORA!

Por Planeta Mascota
Hace un año, Leonardo Di Caprio nos presentó algo más que un interesante documental, Antes que sea tarde (Before the flood) fue otra llamada de atención para realmente empezar a hacer hoy algo por el futuro de nuestro planeta, tal y como lo hiciera diez años atrás Al Gore con “Una verdad incómoda” (An inconvenient truth), un conmovedor y revelador documental gracias al cual millones de personas pudimos comprender como nuestro estilo de vida y consumo ha propiciado las condiciones para que el Cambio Climático altere el equilibrio de nuestro planeta.  
Artículo publicado en la revista PLANETA MASCOTA en el núm. 39 

Por Vincenzo Benedetti  Director de PLANETA MASCOTA 

Gases de Efecto Invernaderocontaminación ambiental, tala de bosques, sequías e inundaciones extremas, cultivos transgénicos, polución, escasez de agua y aguas contaminadas, consumismo son los mismos problemas que alrededor del mundo han sacado a la gente a las calles a marchar, a crear organizaciones activistas, a levantar su voz de protesta en las redes sociales y comprometer a las grandes potencias a firmar compromisos y acuerdos. 

 

¡Salvemos a nuestro planeta! Es y será siempre un trending topic, o sea, el tema de moda. Pero lamentablemente solo eso, un tema que genera primeras planas, que se comenta hasta el hartazgo y se olvida. 

 

Menos palabras más acción 

En Planeta Mascota, sabemos que la solución a estos graves problemas escapa de nuestras manos porque son responsabilidades macro a nivel de gobiernos. Entonces, por un instante, dejemos de pensar en el mundo, concentrémonos en Lima, en nuestro Perú. ¿Hasta cuándo vamos a seguir quejándonos del tráfico, de la contaminación, de la basura? ¿Hasta cuándo vamos a dejar que nuestras autoridades sigan sembrando cemento sobre lo que fueron parques o que las sierras sigan cortando árboles para ampliar pistas?  

 

Soy italiano, desde hace muchos años peruano de corazón, y como ciudadano permítanme darles mi opinión al respecto: -“Necesitamos tomar conciencia de nuestra responsabilidad en estos y otros temas. Necesitamos educar con el ejemplo a nuestros hijos. Necesitamos saber que podemos, debemos y merecemos aprender a vivir mejor. Necesitamos actuar”-. 

Pequeñas acciones, grandes cambios 

Estoy seguro que muchos de ustedes salen a diario a disfrutar de una caminata junto a su mascota. ¡Qué bien se siente respirar aire fresco, jugar con nuestros hijos, verlos corretear felices detrás de su fiel amigo o ver a este saludar a sus congéneres de cuatro patas en el parque, en suma disfrutar de la vida, de calidad de vida. Solo que lo descrito líneas arriba dentro de muy poco será solo un recuerdo porque hoy resulta cada vez más difícil regalarse tan sencillo placer.  

 

En Lima, la mayoría de la gente parece vivir una relación amor-odio con los árboles. En esta ciudad los árboles son sobrevivientes, no los podan, los cortan de raíz, y si no lo hace un vecino, lo hacen las municipalidades para ampliar los carriles de una calle, para mejorar el tránsito dicen, o para dar licencias a edificios de departamentos y oficinas porque todos quieren vivir y hacer negocios en la capital.  

 

En la actualidad, el cemento se “siembra” firme y concreto sobre las pocas áreas verdes que nos quedan, las casas se echan abajo para ser reemplazadas por megaproyectos inmobiliarios consistentes en mini minidepartamentos. 

 

Pero saben, en Planeta Mascota, creemos que las pequeñas acciones pueden generar grandes cambios. 

Como vecinos tenemos derecho a disfrutar de áreas verdes, hablemos con el alcalde de turno para que nos ayude a resembrar los parques abandonados.  Tenemos que redescubrir nuestro derecho a vivir mejor, organicemos a nuestros vecinos y cuidemos los jardines, los árboles. Tenemos derecho a una mejor calidad de aire, a vivir sin ruidos molestos, participemos en las juntas vecinales y hablemos con las autoridades para que las pistas y los autos dejen de atropellar nuestros derechos ciudadanos. 

 

Basta de culpar a las leyes, a los políticos ineficientes de turno. ¿Cuánto más vamos a soportar vivir así, escuchando bocinazos, alarmas, respirando el humo negro de los carros y los buses? ¿De qué sirve construir más centros comerciales sino se van a respetar las normas básicas de seguridad, como lo ocurrido en LarcoMar, una cadena de errores? ¿Cómo podemos dejar que se privilegien los sótanos para estacionamientos sobre unas pocas bancas, sillas y mesas incómodas para sentarse a descansar? Con todo esto, ¿si nosotros estamos estresados cómo estarán nuestras mascotas?  

 

Empecemos paso a paso para alcanzar una meta tras otra porque de no ser así con mucha tristeza imagino que muy pronto, metafóricamente hablando, no habrá más árboles que atropellar.  

 

Reflexionemos, el consumismo desenfrenado, no nos conduce a nada.

La gente, las mascotas y su bienestar están por encima de todo.  

Los peruanos deben saber que sí se puede y nos merecemos vivir mejor¡Actuemos ahora!  

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