El angora turco

Por Planeta Mascota

Peluda y sofisticada sensación

Por Javiera Paz Pernas

Se suele llamar, erróneamente, angora a cualquier gato de pelo largo o semilargo; sin embargo, la raza angora no existe. La que sí existe es el angora turco, una raza muy escasa en Sudamérica, que además no tiene ejemplares ni criadores en el Perú.

A inicios del siglo XIX, cuando comienza la crianza de razas de gatos en Gran Bretaña, el término angora y persa se usaban para denominar a todos los gatos de pelo largo y de ahí la confusión que persiste hasta nuestros días.

El angora turco es una raza natural, es decir, propia de una zona geográfica que se adaptó a las condiciones ambientales del lugar y fue la primera raza de pelo largo que llegó a Europa en el siglo XVI, causando sensación entre la nobleza de Francia.

Originalmente se le conocía como ankara cat, y se presume que es descendiente del gato manul o gato chino del desierto que fue domesticado por los tártaros hace miles de años. Recién, en 1060, los angora turcos llegaron a Norteamérica, y 1970 se los reconoce como raza en TICA (The International Cat Association).

El angora turco es un gato elegante de cuerpo largo, esbelto, firme y de movimientos ágiles con un pelo semilargo, muy suave y sedoso. Su cabeza es plana entre las orejas y en la línea de la nariz. Tiene grandes ojos almendrados levemente diagonales. Las orejas deben ser grandes de base ancha ubicadas arriba de la cabeza y muy erguidas. Su cola es de pelo largo es muy distintiva por ser plumosa y ancha. Todos los colores de pelo y ojos están permitidos.

Elegancia absoluta

Los más representativos de esta raza, más elegantes y más buscados por el público son los de color blanco. Los enamorados de esta raza se refieren a ellos como las bailarinas de ballet de los gatos por su gracia y elegancia.

En el caso de los gatos blancos, los criadores tratan con especial cuidado la relación genética entre gatos blancos de ojos azules y la sordera, inclusive gatos blancos con un ojo de color y un ojo azul suelen ser sordos del lado del ojo azul. Lo que no es alarmante, con el desarrollo de la crianza e investigaciones científicas en genética, actualmente los criadores saben cómo prevenir este problema.

El temperamento de esta raza es gentil, activo, juguetón e inteligente. Son fáciles de tener en casa y muy afectuosos. Se distinguen también por sus reacciones rápidas, juegos y movimientos veloces. El angora turco es el gato ideal para personas extrovertidas y hogares con niños.

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