Educando a nuestra mascota

Por Planeta Mascota

Por Rosa Velásquez Esquivel Instructora canina  Veterinaria Lazzy Vet 

Publicado en edición 57

En nuestros más de 15 años de experiencia en el mundo canino, una de las principales inquietudes de los propietarios es ¿a qué edad empiezo a adiestrar a mi perro? Y es que hay una diferencia entre adiestrar y educar. Adiestrar es conseguir que nuestro perro aprenda determinadas conductas y habilidades con una serie de órdenes para un fin determinado y específico, mientras que educar a nuestra mascota significa, por ejemplo, enseñarle que haga sus necesidades en un lugar adecuado, que no robe cosas de la mesa o de la cocina, que no muerda objetos de la casa, que no se suba encima de la gente para saludar, que no rasque la puerta o que no ladre continuamente ya sea a otros perros o a otras personas.  

En vista de que la mayoría de perros que conviven con nosotros son de compañíaen esta nota hablaremos de “educar” a nuestros perros para lograr una buena convivencia con otros animales, con otras personas y con nosotros mismos.  

Comidajuguetes cariño son fundamentales a la hora de educar a nuestra mascota
Ahora, presten atención: Solo controlando estos recursos, siendo pacientes y perseverantes lograremos educar a nuestra mascota evitar problemas de conducta a futuro. 

Educando a mi perro  

La educación de nuestro perro debe realizarse con una actitud serena, tranquila y firme a la vez, lo que requiere de paciencia y constancia.   

Nuestro perro trae con él una información mínima de comportamientos y conductas. En su fase inicial es fundamental lo que aprende con su madre y hermanos. Su aprendizaje se irá completando con las experiencias y vivencias que tenga en su día a día; y según estas se vayan presentando, nuestro perro las resolverá al principio instintivamente y luego a través del comportamiento aprendido. 

Por ello es sumamente importante lograr que entienda qué queremos de él y marcar las pautas desde que lo llevamos a casa porque de acuerdo a nuestras costumbres y necesidades iremos forjando rutinas con él como nuevo miembro de la familia. Por ejemplo, establecer horarios de comida y de juego, así como para hacer pipí o popó, etc. Y para lograr estas rutinas es importante controlar los recursos con que contará nuestro perro. Estos recursos son: comida, juguetes y cariño.  

Parte de la Tenencia Responsable es educarnos a nosotros mismos para saber cómo manejar las distintas conductas de nuestros compañeros y entender que a veces nosotros mismos tomamos aptitudes que no son favorables para su formación, demostrarles nuestro amor también es actuar con firmeza y responsabilidad. 

Articulos Relacionados

Déjanos un comentario